Probamos Fitbit Ionic, el aliado perfecto del triatleta trendy

Por Techo Díaz.- Lo primero que hay que decir es que el cacharro es una preciosidad. De ahí lo de ‘trendy’ en el titular. Lo puedes cambiar por moderno -dícese del que va a la moda- estiloso o simplemente elegante, pero lo cierto es que una vez puesto en la muñeca capta la atención de los que te rodean. Lo llevo sufriendo durante la última semana.

prueba fitbit ionic

A partir de ahí, conviene subrayar que es un reloj que sirve para todo. Lo mismo te vale para pagar, que para escuchar música, leer el WhatsApp o contar los pasos, brazadas o kilómetros. Gracias a la gente de Fitbit, tuvimos la suerte de probarlo durante dos días en Mallorca, junto con casi un centenar de periodistas, blogueros e instagramers de todos los rincones de Europa. El escenario, el resort Blau Privilege de Porto Petro, no podía ser más especial. Si pedalear de por sí mola, hacerlo en la mayor de las Baleares, con una temperatura de ensueño y unas aguas para enamorarse hace que hasta el más duro de los corazones se predisponga hacia el aparato.

Pero, con todo, había que probarlo antes de verter una opinión mínimamente consistente sobre el dispositivo, y a ello nos dedicamos durante las siguientes horas. Lo primero de todo fue la natación. Tenía verdadera curiosidad por ver como Fitibit resolvía un problema que resulta vital para los que nos gusta nadar en piscina y mar abierto. Saber cuántos metros y en cuánto tiempo hemos nadado.

Y tengo qué decir que en piscina lo clava. Funciona como un reloj, nunca mejor dicho.

 

Natacion Fitibit Ionic

Hay que configurar previamente la longitud de la piscina y a partir de ahí olvidarse de todo. El Ionic te cuenta los largos, las pulsaciones, las calorías y el tiempo invertido. Y también si has entrenado en zona de quema de grasas, cardio o zona pico. todo con sus correspondientes gráficos, claro. Hay que recordar que las pulseras/relojes de Fitbit se sincronizan con una app que te ofrece aún más datos en el smartphone.

En mar abierto, sin embargo, no fui capaz de configurarlo correctamente. Me acababan de dar el reloj y en mi impaciencia por tirarme al agua no cambié las coordenadas de la piscina. Creo que los metros no coincidían pero fue un gran baño igualmente. Lo peor es que al volver a Madrid, donde he seguido probando el resto de funciones, no he encontrado playa donde nadar a mar abierto. Una auténtica pena.

Lo siguiente que hicimos fue cardio-tennis. No tenía ni la más remota idea de que eso existía, pero la verdad es que me pareció divertido, a la par que exigente. Se trata de un entrenamiento de fitness en una pista de tenis. Haces sentadillas, burpees, carreras, flexiones y movimientos que se emplean en tenis, además de soltar algún raquetazo. Es muy intenso y aseguran que en una hora puedes quemar hasta 800 calorías. Nosotros llegamos tarde y no pasamos de 40 minutos, pero en ese periodo pude quemar unas respetables 458 calorías. Con 35 minutos en zona cardio, esto es, casi todo el entrenamiento.

Fitbit Ionic en la bici

Y llegamos al punto más interesante. ¿Sirve el Ionic para montar en bicicleta?

Pues depende, claro está, de lo que quieras obtener del aparato. Si tu rendimiento es profesional o semi-profesional vas a echar cosas a faltar, como los vatios o el porcentaje de las cuestas. Pero si tu intención es disfrutar de la bici y tener algunos datos básicos, vas sobrado con el Ionic. Distancia, velocidad, media, máxima, pulsaciones, calorías o desnivel, todo muy accesible con simplemente mover la pantalla con un dedo mientras pedaleas.

Lo que funciona especialmente bien en este dispositivo, evolución del Fitbit Blaze, es el GPS, que detecta exactamente cuando te has parado y se vuelve a encender automáticamente cuando te pones en marcha. Para tipos despistados como el que suscribe, es una ayuda muy grande respecto a las versiones gratuitas de muchas apps deportivas. Porque soy el típico que se acuerda de detener el crono cuando hacemos una parada, pero no de encenderlo cuando continuamos.

Fitibit Ionic bici
Junto con otros periodistas, probando Fitbit Ionic en Mallorca

Un reloj multideporte

Pero no engañemos a nadie. Fitbit Ionic no es el mejor reloj para ciclismo. Los hay mejores y más especializados como los hay también para nadar o para correr por la montaña. Tampoco me atrevería a decir que es el más completo para triatletas, porque los hay mucho más enfocados en medir o gestionar un entrenamiento completo. Pero sí me arriesgaría a decir una cosa: es uno de los mejores relojes multideporte del mercado.

Ionic es un weareable diseñado para una persona preocupada por su salud y amante del fitness. De hecho, tiene programas establecidos para monitorizar la natación, el running y el ciclismo, pero también para gestionar pesas, carrera en cinta, temporizador de intervalos y entrenamiento. Todo cabe en un reloj que cuida tremendamente la estética y además incorpora un montón de funciones útiles para el día.

Funciones para el día a día

Todas ellas las probamos también durante las sesiones de pruebas y debo decir que funcionan, que no es poco. En tu Fitbit Ionic puedes consultar el tiempo, escuchar música (la empresa ha sacado los auriculares inalámbricos Fitbit Flyer), pagar, acceder a programas de entrenamiento guiados, conectarse con Strava, recibir llamadas telefónicas, leer los mensajes de WhatsApp, Facebook o Twitter o consultar las fases del sueño.

De todas estas funciones, quizás la más llamativa sea la de pagar con el reloj. Soy de los que pienso que al dinero metálico le queda menos vida que a los cassettes de los chichos en una gasolinera, y que hasta la tarjeta acabará siendo sustituida por el pago con el móvil y, por supuesto, con los relojes o pulseras. Me parece comodísimo, en especial cuando estos aparatos no te los quitas nunca. Ni para dormir, porque mide y analiza las fases del sueño, ni para ducharte o bañarte, ya que son 50 metros sumergibles. Durante la presentación pude comprar una camiseta de Adidas acercando el reloj a un lector y, la verdad, es una sensación que gusta. Lo pagas igual, pero te da la sensación de tener un reloj todopoderoso.

En cuanto a la tecnología, los dueños de la empresa, que ha vendido 67 millones de dispositivos en los últimos 10 años, aseguran que es la más moderna y mejor del mercado. Dejo a otros más expertos que yo opinar sobre el asunto, pero siempre que me preguntan sobre la fiabilidad de estos cacharros me viene a la mente la historia de un amigo, entrado en años ya y con sus manías, que hace poco se puso a contar los pasos que daba para contrastarlos con los que marcaba su pulsera. Dio hasta 5.000 antes de mirar el reloj. Y coincidían.

No seré yo quien me ponga a contarlos, desde luego. Pero sí a disfrutar del Ionic por dos cosas. Me encanta que tenga 4 días de batería y sobre todo me encanta que te motive a hacer deporte. Sean pasos, brazadas o kilómetros, una pulsera te saca de tu letargo. Al final somos simples, nos picamos con las estadísticas. Aprovechemos que, esta vez, es por algo bueno.

Datos ventas Fitbit
Algunos datos de la compañía

Reservar Fitbit Ionic: aquí.

(El precio es su principal handicap: 349,95 €)

 

 

 

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