Por Un Señor de Toledo.– Pinot ha sido el vencedor de la etapa en la cima del Alpe D’Huez, un digno ganador tras el trabajo desarrollado por su equipo la FDJ y por lo batallador que ha estado el corredor francés buscando este triunfo. Pero el gran protagonista de la jornada por encima de todos ha sido el colombiano de Movistar, Nairo Quintana, segundo en la etapa, segundo en la general, a tan sólo 1′ 12» con respecto a Froome. La realidad es que Quintana ha puesto contra las cuerdas al británico y nos ha hecho vibrar él y todo el conjunto Movistar, en una etapa que ya forma parte de la historia de este deporte. Valverde también ha brillado de manera muy especial ha afianzado su tercer puesto en la clasificación final. Bravo por Alejandro.


La decisión de Froome quizá fue la mejor y aprovechando sus piernas y que su condición se lo permitía, se exprimió para llegar hasta la rueda del español y el colombiano de Movistar y abortar así el intento de asalto a su trono en el Tour. Un intento de asalto serio, con distancia para hacer daño de verdad y con ambición, mucha ambición. Esa palabra concretamente es la que habíamos echado en cara, no hace tanto, al conjunto español del Movistar. Pues bien, al César lo que es del César y en el día de hoy, aunque sólo fuera por esa gran apuesta, por ese movimiento estratégico y de tratar de poner patas arriba la carrera tan lejos de meta hay que alabar el papel jugado por los pupilos de Unzue.
De cara al espectador, sin duda alguna esos son los movimientos y el ciclismo que gusta, que engancha y que hace vivir este deporte con pasión. Sin ello, sin esta pasión el ciclismo es menos ciclismo, es mucho más pequeñito. Y hoy, el Movistar, Valverde y Quintana, aunque sólo fuera por ese movimiento han ofrecido esto que hace unos días demandábamos. Han sido ambiciosos, han jugado a ganar, no les valía con ser seguros, se han olvidado de la calculadora y han puesto pasión, han puesto entusiasmo, han hecho que todos vibremos con ellos. Han hecho un poquito más grande a este deporte.
El conjunto español ha seguido acelerando y endureciendo la carrera, han luchado con todo los corredores que hoy estaban en cabeza y, porqué no decirlo, hoy los protagonistas han sido ellos. Quizá algunos estaréis pensando que ha sido demasiado tarde, que en etapas anteriores lo podían haber intentando de esta manera… Eso nunca lo sabremos, lo cierto es que cuando no lo hicieron se lo reprochamos y hoy que lo han hecho, como es de justicia, se lo valoramos y agradecemos.
La ascensión final a Alpe D’Huez ya es parte de la historia de este deporte. Ha sido un día grande de ciclismo en el que el conjunto español con Valverde, Quintana y una magnífica actuación de Anacona han dado una auténtica lección de lucha, de estrategia y de saber jugar sus bazas; ambiciosos en todo momento y poniendo el listón muy, muy alto. Grandes!!!
Mañana, en París cuando Alejandro Valverde y Nairo Quintana suban a podio lo harán con la satisfacción del deber cumplido, sabrán que lo intentaron y lo saborearán aún mucho más, porque ese escalón se lo ganaron a pulso y no un escalón por encima, solamente porque hubo uno, sólo uno, un poquito, sólo un poquito mejor que ellos. Enhorabuena por lo que nos han ofrecido!!! Enhorabuena a los tres mejores del Tour 2105: Froome, Quintana y Valverde!!

