Por Techo Díaz.- Esta es una de esas cosas que no sirven para nada. Bueno, sirven para mirarse, pero tampoco resulta de gran ayuda si mides más de 70 centímetros.
Eso sí, resulta de lo más fotogénica. Buceando en Pinterest he encontrado una imagen que me ha llamado la atención: una bici que ha sustituido las dos ruedas por espejos. No hay mucha más información al respecto, y por más que me he estrujado la cabeza no logro entender qué utilidad puede tener, pero queda la mar de mona. Quizás para mirarse los pies y comprobar, antes de una jornada laboral o de una cita importante, que los calcetines no desentonan. No se puede ir a ningún sitio con los calcetines de cualquier manera.
Seguramente es simplemente un objeto de decoración, una forma de entretenerse o el modo de dar salida a una bici que ya no se utiliza. Da igual. Aunque no sirva para nada ha quedado molón el invento.