Por Techo Díaz.- Cuando Martin Giacchetta llegó a España no existían los entrenadores personales. La gente le miraba extrañado y él tenía que explicar que sí, que efectivamente era él quien se acercaba a tu casa -o a donde quisieses- a entrenarte. Por aquel entonces solo algunas estrellas muy estrellas de Hollywood tenían personal trainer y sonaba todo muy astral como para creérselo. Así que los clientes no le llovieron del cielo.

Como en su propios entrenamientos fue cuestión de fe, constancia y tenacidad. Tuvo que echar papeletas en el buzón de Paula Echevarría durante un año hasta que la actriz se decidió a llamarle. «Me enteré que vivíamos en la misma urbanización y desde ese mismo día le estuve dejando tarjetas en el buzón. Pero no fue cuestión de dejar una y ya está. Pude echar más de 80 hasta que me contactó», explica Martín, que hoy tiene un gimnasio en la calle Serrano y es conocido como ‘el entrenador de las celebrities’.

 

Martin Giacchetta ropa ciclista

 

«Paula perdió tras el embarazo 17 kilos en tres meses, y David Bustamante dijo que quería algo parecido, ya que él estaba embarazado de alguna manera; había acompañado a su mujer en lo bueno y en lo malo del embarazo. David se puso en forma rápidamente y fue un resultado muy comentado por los medios. De ahí vino el primero de varios libros, algún premio y el boca a boca fue haciendo el resto».

Giacetta nos contaba así, en una charla posterior a la presentación de Fitbit Ionic, cómo llega a uno a hacerse «entrenador de los famosos». El argentino, también embajador de la marca de wearables, ha sido el artífice de los programas de entrenamiento de conocidísimas caras como  Soraya, Romina Belluscio, Guti, Álvaro Morata, Clara Lago, Dani Rovira, Hiba Abouk, Charlotte Vega, Joaquín Cortés, Lucía Jiménez, Kiko Taronjí, Oscar Martínez, Alex González, Elisa Matilla, Dafne Fernández, Cristina Castaño, Mariam Hernández o Dani Mateo.

En todos estos planes, explicaba, tiene un papel muy importante la bicicleta. «La bici está recomendada en todos los casos. ¿Por qué? Porque es un deporte sin impacto, soporta a una persona con sobrepeso, a alguna que pueda tener una patología… es adaptable a cualquier tipo de persona». En función de cada persona y de si le gusta más o menos, se pueden añadir más o menos sesiones a sus entrenamiento. «Pero en mi caso personal, como amante de la bici, es mucho más fácil venderla. Porque creo en ella, disfruto muchísimo y me ha dado muchas satisfacciones», añadía.

Respecto al tiempo medio que una persona debe montar en bici para estar en forma no hay una fórmula mágica. Como buen entrenador personal, Martin insiste en que cada persona es un mundo y tiene unos objetivos diferentes, ya sean de estética, de salud o de rendimiento. En el caso de una persona que no disponga de mucho tiempo puede bastar con una hora de spinning y una ruta de 70 a 100 kilómetros los fines de semana, pero si quiere batir sus marcas o participar en carreras semiprofesionales deberá emplear mucho más tiempo.

En esta línea, señala que para preparar un Ironman puede bastar con 6 meses de entrenamiento, pero bien aprovechados. «Una persona que no lleve un largo periodo de sedentarismo y sea un persona medianamente activa en 6 meses se puede preparar la prueba, siempre con intenciones de acabarla, no de ganarla», asegura. Para ello -dice- son necesarias unas 12 horas a la semana de ejercicio, «que no son pocas horas». Hay que recordar, para quien se lo esté pensando y haya perdido el respeto al Tío del Mazo, que 12 horas no se traducen en dos horas al día. Hay que sumar el tiempo de desplazamiento al gimnasio o a la carretera, la sana costumbre de ducharse…

Ropa entrenador famosos

El entrenador de Bustamante, Paula Echevarría o Clara Lago posa con ropa del Mazo

 

Y luego hay otra cosa que -señala- está inspirando cada vez más a asumir este tipo de retos: la tecnología aplicada al deporte. «Está demostrado que la gente que usa Fitbit se mueve más. Tener una entrenador personal en tu muñeca ayuda y suma, y crea un mundo más sano y más feliz. El deporte, a fin de cuentas no es sino felicidad en vena, provoca una sonrisa y sube la autoestima», concluye

Y es que se nota a la legua que Martin Giacchetta es un enamorado de la bicicleta, así como de la natación, a la que considera el deporte «más elegante». Durante los ratos que hemos podido compartir en la presentación del Fitibit Ionic, Martin no para de hablar de los viajes que ha hecho o piensa hacer en bicicleta, e incluso tuvo tiempo de probar -como podéis ver en las fotos- la gama pro de ropa El Mazo que, todo hay que decirlo, le sorprendió por su diseño y calidad.

«Emprendimientos como el Tío del Mazo, que hacen que la ropa sea cada vez mejor, que los culos se pelen menos, que las axilas vayan más cómodas, que se vaya menos sudado, al final son cosas que empujan al usuario a moverse, y estoy seguro que una persona que se mueve tiene una vida más plena», asevera.

No podemos estar más de acuerdo. Viva el deporte, viva la bici, y gracias Martín por tus consejos. Un placer conocerte.

Ropa deportiva Martin Giachetta

Con Martin Giacchetta, ‘el entrenador de las celebrities’