Por Techo Díaz.- ¿Qué sentido tiene subir en bici una montaña que se escalaría más rápido a pie?, se preguntaba Marzio Bruseghin, contrarrelojista italiano que acabó su carrera en el Movistar. Y es que muchos se tiraron de los pelos cuando la Vuelta a España decidió incluir entre su recorrido esta cima asturiana, descubierta para el ciclismo por un aficionado ciego –director de comunicación de la ONCE– que le hizo llegar por carta la sugerencia al entonces jefe de la carrera.

Leonardo Piépoli, Vicente Belda o Patrice Halgand también se sumaron a las críticas de esta subida «inhumana», con rampas de hasta el 23,5% que, sin embargo, ya está grabada a fuego en el corazón de todos los aficionados al ciclismo. Porque allí ganó por primera vez, entre la niebla, el añorado Chava Jiménez y porque allí ganó por última vez, con los Sky mordiéndole los talones, el incansable Alberto Contador. Porque allí hemos vivido los mejores momentos de La Vuelta, porque nunca decepciona y porque sus 12 kilómetros y medio de cuestas imposibles están forjados para uso, disfrute y agonía de hombres valientes.

Y no solo profesionales, claro. De abril a octubre, la carretera, que hasta 1996 no era sino un camino de ganado recién pavimentado, se llena de ciclistas y aficionados intentando y consiguiendo emular las gestas de los Simoni, Contador, Heras (que mantiene el récord de la ascensión), Horner, Valverde, Cobo y Laiseka. Lo de José María Jiménez no porque es demasiado mito y se debe venerar en silencio.

Pero lo consiguen. Si no firmando los 41 minutos de Roberto Heras algo más, pero consiguen llegar a la cumbre. Y eso hace del lugar un santuario del ciclismo a pesar de que se subiera por primera vez hace solo 20 años, en la Vuelta del 99. ¿Y desde dónde es el mejor sitio para llegar? Hay muchas formas de hacerlo, desde luego, pero ninguna tan especial como desde la catedral de Oviedo.

Y eso es exactamente lo que propone la clásica Oviedo-Angliru, que abre inscripciones hoy mismo y se celebra el 6 de julio. 109 kilómetros y 2.700 metros de desnivel positivo, con tres puertos de 4ª (Fuejo, Las Cruces y Sodrandio) antes de la ascensión más temida de Europa.

Perfil Oviedo Angliru

 

El maillot además es precioso. En esto no soy objetivo, claro, porque lo ha hecho El Tío del Mazo, pero lo que sí podemos garantizar es la calidad de la prenda, que se puede conseguir con la inscripción a un precio realmente competitivo. En realidad, participar en la experiencia es bastante asequible, ya que el coste de la inscripción son 35 euros e incluye servicios como el autobús de vuelta gratuito a Oviedo y acceso a otras posibilidades como alojamiento y desayuno en la capital del principado ( a escasos metros de la línea de salida/catedral) por solo 19,80 €.

maillot Oviedo Angliru

En 1999, algunos tacharon de loco al director de la Vuelta por incluir este sendero recién pavimentado en el recorrido de la carrera. 20 años después, cientos de cicloturistas se acuerdan de también de su madre cuando suben la Cueña de la Cabres. Lo hacen eso sí, de forma voluntaria y disfrutando de su locura. Porque, reconozcámolo, la moda esa de estar cuerdo está totalmente sobrevalorada.

Información e inscripciones: aquí

autobus catedral oviedo