Por Un Señor de Toledo.- El próximo sábado 11 de mayo comienza la primera de las tres grandes carreras por etapas de la temporada, el Giro de Italia y lo hará con una contrarreloj individual de 8 kilómetros por la calles de la ciudad de Bolonia, con una sorpresa final.
Se trata de un crono urbana que está dividida en dos partes: la primera parte de aproximadamente 6 km en carreteras anchas con pocas curvas, la segunda parte en subida con el ascenso al Santuario de San Luca.
Este final de la crono es muy exigente ya que hablamos de poco más de 2 kilómetros de subida con una pendiente media de casi el 10% y una máxima del 16%, en la que los ciclistas se tendrán que exprimir a tope para no empezar la carrera con más tiempo perdido del deseado.
La distancia de la crono no es significativa, aunque la subida puede marcar algunas diferencias mayores, no obstante, entre los favoritos no deben ser diferencias demasiado significativas; aunque sí que nos puede indicar ‘con qué pie’ empieza cada ciclista la carrera.