Perfil de la octava etapa del Tour de Francia 2020. Llegan los Pirineos con las subidas al Peyresourde, Balés y Menté

Vamos a ver si ahora sí. En los primeros días con montaña en el Tour no hemos acabado de ver los movimientos que pensábamos que podrían producirse entre los favoritos. Hay opiniones encontradas sobre el tema. De hecho Enric Mas decía que habían volado en las dos etapas que han acabado en alto y que era difícil demarrar en esas condiciones… pero por otro lado, también es cierto que subían y coronaban grupos grandes, lo que hace pensar que igual la dureza del ritmo no era tanta. Sea como sea, para poder opinar sobre estas cosas hay que estar montado sobre la bicicleta y dando pedales, y midiendo la fuerza y las posibilidades de cada uno, así que no nos vamos a meter.

Lo importante es que este sábado 5 de septiembre llega la octava etapa del Tour de Francia 2020 entre Cazére-sur-Garonne y Luidenville con un recorrido de 141 kilómetros. Más abajo podéis ver el perfil de toda la etapa, pero hablando técnicamente, el tema que te quema va a tener lugar en los últimos 47 kilómetros con la subida al Port de Balés y luego la ascensión al Col de Peyresourde que se corona a 12 kilómetros del final. 12 kilómetros que serán de bajada que puede ser vibrante si se desata la batalla en la ladera del Peyresourde.

En cuanto al perfil y la altimetría de los puertos, aquí la podéis ver. El Port de Balés es un Hors Categorie de 11,7 kilómetros con una pendiente media del 7,7 por ciento. Después de un descenso de 15 kilómetros comienza el Col de Peyresourde, con sus 9,7 kilómetros y un 7,8 por ciento de pendiente media.

No olvidemos el Col de Menté

Efectivamente en los últimos 50 kilómetros se decidirá la etapa, pero los corredores vendrán con las piernas calentitas porque en el kilómetro 59 se corona el Col de Menté, un puerto cortito pero intenso, como algunas cosas divertidas de esta vida, que tiene 6,9 kilómetros de subida al 8,1 por ciento.