A lo largo de los últimos años, el deporte se ha convertido en una de las actividades más importantes en nuestra sociedad tanto a nivel aficionado como profesional, generando grandes beneficios en el ámbito económico y aumentando su nivel de exigencia con el paso del tiempo. De hecho, las rutinas de entrenamiento se han mejorado de forma exponencial en esta década, aprovechando cualquier espacio o situación para potenciar el rendimiento de los deportistas.

Un claro ejemplo de todo este proceso se puede observar en el ciclismo, que se ha convertido en uno de los deportes más practicados a lo largo de todo el planeta. Además, sus principales eventos se han asentado como un auténtico reclamo para millones de aficionados, especialmente un Tour de Francia que no deja de crecer en espectacularidad y atraviesa por uno de los mejores momentos de su historia.

Esto se refleja perfectamente en sus apuestas en directo, donde se puede apreciar sin problemas el auge de una nueva generación de jóvenes ciclistas que se posicionan como grandes favoritos a hacerse con el maillot amarillo en la próxima edición. Así, a 2 de noviembre de 2020, un triunfo de Tadej Pogacar se paga a 2,15 por cada euro apostado, mientras que una posible victoria de Primoz Roglic tiene una cuota de 2,40 y la misma apuesta por parte de Remco Evenepoel se cotiza a 6,00.

Por lo tanto, destaca que dos de los claros aspirantes al título no tengan ni siquiera 25 años, aunque es cierto que tendrán que pelear contra un Roglic que se encuentra en el mejor momento de su carrera deportiva. Sin embargo, estas jóvenes promesas cuentan con una ventaja fundamental, debido a que cuentan con programas de entrenamiento muy detallados que se adaptan en función de su experiencia, al mismo tiempo que sus equipos cada vez tratan de aprovechar más sus atributos frente a otros nombres importantes.

El Tour de Francia ya está generando grandes expectativas entre los amantes del ciclismo, gracias a un trazado más clásico con los Pirineos como protagonistas

De este modo, la próxima edición del Tour de Francia ya está generando muchas expectativas entre los seguidores de este deporte, debido a que volveremos a ver un choque generacional donde la juventud parece llegar en mejores condiciones. Eso sí, el recorrido que habrá en la ronda gala no les beneficia en absoluto, ya que desde la dirección de carrera se han centrado en un perfil más clásico que en otros años.

Gracias a ello, las etapas de contrarreloj volverán a ser fundamentales, algo que ya sucedió este mismo año con un último día de infarto en el que acabó imponiéndose Pogacar contra todo pronóstico. Eso sí, el ciclista esloveno ya ha comentado en alguna entrevista que le gustaría una cantidad mayor de finales en alto, en los que podría demostrar su superioridad física frente a otros rivales a los que se les da mejor subirse a la cabra. Aun así, que la última semana del Tour cuente con varias etapas en los Pirineos es un aliciente para este tipo de corredores, que quieren hacerse un hueco indiscutible en un deporte que cada vez cuenta con una mayor exigencia en sus grandes eventos