El Netflix del spinning que triunfa en los países sajones

A España todavía no ha llegado, pero su éxito es importante en países como Estados Unidos, Canadá o Inglaterra. Supera ya los 2,5 millones de socios y durante la pandemia llego a congregar 23.000 personas a la vez pedaleando al ritmo de la música.

Hablamos de Peloton, una especie de «netflix del spinning» donde sus usuarios pueden disponer de hasta 4.000 clases de spinning pregrabadas, como si de un catálogo de HBO o Amazon Prime Video se tratase. Las hay de distintas dificultades, con distintos profesores y, por supuesto, con distintos tipos de música.

Sorprende un poco porque los precios no son nada accesibles. Para empezar, tienes que hacerte con una bicicleta estática de Peloton, equipada con una pantalla táctil, cuyo precio supera los 2.000 euros Y además cada mes tienes que pagar 32 euros, aunque la compra del aparato trae consigo una suscripción anual gratuita.

Pero lo cierto es que lo peta. Máxime cuando varias celebridades han sucumbido a sus encantos. Usain Bolt, David Beckham, Leonardo di Caprio, Michael Phelps o Kate Hudson se cuentan entre sus usuarios.

netflix spinning

Las bicicletas cuentan con una pantalla táctil Wi-Fi que es la que permite unirse a las clases de spinning de forma remota. El software muestra, además, la resistencia, cadencia y velocidad del usuario para que pueda estar sincronizado con el instructor. También ofrece información como los kilómetros realizados y los logros de la clase.

Es un producto destinado, sobre todo, a personas que viven en grandes ciudades, de mediana edad y con apenas tiempo para hacer ejercicio. Y con mucha pasta. Lo que en marketing se conoce como un perfil socioeconómico alto. Como es de esperar, su demanda, se multiplicó además en los primeros meses de pandemia, donde gran parte de la población mundial se vio obligada a confinarse en sus casas.

Pero no es esa la razón por la que la exitosa compañía norteamericana -ya considerada un unicornio- no ha aterrizado en España. Ni tampoco la dificultad de convencer al consumidor español de que pague una suscripción mensual que supera en 4 o 5 veces lo que pagamos por Netflix. Es porque no tienen los derechos de la música. De hecho, según cuentan en Xataka, la compañía está ahora mismo inmersa en demandas judiciales por emplear más de mil canciones sin permiso en sus clases.

De hecho, en España ya han surgido empresas que adaptan este modelo de negocio, como la catalana Volava.  Su objetivo es ser la alternativa europea a Peloton que, aunque ya ha comenzado a operar en Alemania, se centra sobre todo en las principales mercados sajones.

La bicicleta de Volava cuesta 1.699 euros (tienen una sin pantalla por 699 €) y la cuota mensual se sitúa en 39 euros al mes. Un modelo muy similar al americano. La compañía tiene también un gimnasio boutique en Barcelona al que acudir de manera presencial en caso de sentir nostalgia de la vieja escuela.

¿Funcionará este modelo en España? Es pronto para saberlo, pero sus fundadores aseguran a El País que han pasado de vender 15 bicicletas al mes a 300 en mes y medio. La empresa ha cerrado recientemente su primera ronda de inversión semilla, con un total de 1,65 millones de euros, y augura un excelente crecimiento en los próximos ejercicios. El tiempo dirá si estamos ante el spinning del futuro.

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