Cuando te entierran en vida y tienes que modificar tu palmarés con tu propia letra

En el año 2015, Mark Cavendish, uno de los mejores velocistas del mundo, ganó al sprint en la localidad francesa de Fougères, por delante de Greipel -que lo estaba petando ese año- y de Sagan. Era su victoria número 26 en el Tour.

A nadie le extrañó demasiado. El británico, que llevaba compitiendo desde 2006, era uno de los mejores sprinters de la historia. Al año siguiente todavía ganaría 4 etapas en el Tour. Solo que poco después, comenzaría el vacío.

Ya antes habían comenzado las críticas. A finales de 2013 circulaban algunas fotos por la red en las que se veía algo relajado con la dieta y los comentarios no se hicieron esperar. Pero el hombre de la Isla de Man los acalló con algunas victorias más.

cavendish sobrepeso

Solo que a partir de 2017 llegó el vacío. Aquel año solo consiguió una victoria en Abu Dhabi. Al año siguiente una en Dubai. Y luego ya nada, hasta 2021. Hasta que volvió al escuadra de Lefevere, a la factoría de campeones, al equipo en el que todos ganan.

Deceunink Quick Step sorprendió a más de uno fichando al ex campeón del mundo (lo fue en 2011) cuando ya todo el mundo lo creía amortizado. Y lo revivió. Y ganó en el Tour de Turquía (4 veces), en el Tour de Bélgica, y, ayer contra todo pronóstico, en la cuarta etapa del Tour de Francia.

Ya solo que lo incluyeran en la alienación de la Grande Boucle fue toda una sorpresa. Pero alguien creyó en él. Y, lo más importante, él creyó en si mismo.

palmarés Cavendish

Donde no lo tenían tan claro, y es fácil de entender, era en la localidad francesa de Fougères, un sitio muy bonito de la Bretaña, con castillo como de cuento y así y con experiencia previa en acoger llegadas masivas del Tour. Tanto es así que en el año 2015 había ganado allí el mismo hombre que alzó los brazos ayer. Y le dedicaron una bonita placa.

Una placa con su palmarés, en la que se podían leer sus imponentes logros en su carrera profesional: campeón del mundo, maillot verde del Tour y 30 etapas ganadas en la carrera francesa…

Hasta que ayer ganó la 31. Y tuvo que ir a tachar el número 30 con su propia letra.

Añadió, además, unas letras para la historia: always believe

Creo que no necesita traducción. Es inspiración pura.