De la Cruz, el ciclista inversor

Sabido es que un ciclista no gana lo mismo que un futbolista. Ni de lejos. Pero tampoco es que, especialmente en el caso de los buenos, cobren un sueldo tan bajo. Y aquellos que los saben administrar pueden encontrar buenas oportunidades de negocio, sin apartarse por ello de su pasión por las dos ruedas.

David de la Cruz es uno de ellos, o pretende serlo. Sin llegar a financiar concursos de globos a gran escala, el ciclista catalán ha puesto en marcha un proyecto personal como socio inversor de una start up de entrenamiento ciclista.

Tal como relata Eurosport, el nuevo fichaje de Astana  es uno de los socios inversores de ‘Watts lab’, un centro de entrenamiento ciclista ubicado en Madrid. Dirigido por David Noguera, la compañía ofrece un entrenador personalizado, online o presencial, en cualquier ámbito del ciclismo. Carretera, montaña, BTT, ciclocross, triatlón, pista, enduro, downhill, XCO… y adaptado a cualquier nivel, por pequeño o gigante que sea.

De la Cruz

Y es que, como bien apuntan desde su web, el entrenamiento no es sólo para profesionales, sino para todos aquellos amantes del ciclismo que no tienen tiempo para entrenar. Y ya que tenemos poco tiempo, ¿por qué no optimizar el tiempo en entrenar de forma eficiente y eficaz? Muchas veces no es cuestión de entrenar más, sino de entrenar mejor.

La empresa ofrece para ello un estudio ubicado en Las Tablas (Madrid) y otros servicios como entrenamiento online (desde 95 € al mes) o sesiones de entrenamiento en directo a través de la plataforma Bkool. Un enfoque que ha seducido al ciclista profesional David de la Cruz y que la he impulsado a convertirse en socio inversor de la compañía.

“Todo lo que tenga relación con promover el ciclismo y la actividad deportiva de una forma responsable, sana y con una atención cuidada, personalizada y muy profesional, es algo que me interesa y de lo que quiero formar parte”, ha dicho el compañero de Pogacar en 2021.

Lo cierto es que el ciclismo a nivel amateur y recreativo está viviendo una edad de oro, con cada vez más usuarios apasionados y motivados para montar en bici y mejorar su propio rendimiento. No es extraño que, de una manera u otra, las grandes estrellas profesionales quieran también contribuir a ello.