Lo que podemos esperar de lo que nos queda de Giro 2018

Simon Yates Giro Italia

Por Techo Díaz.- El Giro 101 llega a su jornada de descanso y ya podemos sacar las primeras conclusiones. De lo visto y de lo que nos queda por ver, que es mucho y muy pronunciado. De los que ya no pueden ganar y de los que tienen el viento a favor. De la gran sensación y de la gran decepción, y de lo mucho que nos queda por disfrutar. Éste es el análisis de la primera parte del Giro de Italia 2018.

Giro Italia Gran Sasso

Ya se sabe quién no va a ganar el Giro de Italia. No lo va a ganar Guiseppe Fonzi, porque va el último en la clasificación general, a una hora y cincuenta y siete minutos del líder. Tampoco, probablemente, lo hagan Eugert Zuppa ni Svein Tuft . A partir de ahí, meter más corredores en esta afirmación me parece aventurado. Porque Chris Froome está a 2,27″, que es mucho tiempo, y fuera del top ten, pero aún es pronto parra enterrarle. Queda una crono y 5 finales en alto, uno de ellos en el Zoncolan, quizás el puerto más duro del mundo. Lo que debe preocupar al inglés no es el tiempo perdido, sino que el Sky está muy lejos de ser la apisonadora que tritura las carreteras francesas. Ni Poels, ni Henao, ni Elissonde están brillando en Italia. Una vez más se demuestra que el Giro tiene entidad propia y que no se corre como el Tour.

También es pronto para enterrar a Superman López, a 2’34” de la maglia. Queda mucha montaña, y el joven superhéroe se crece en la segunda semana de carrera. Está llamado a firmar algún capítulo brillante en el Giro y jugar con cierto margen en la general es casi bueno para sus características. Si le dejan hacer puede dar aún un buen susto a los capos de la general.

Capos entre los que no se encuentra, por demérito propio, Fabio Aru. A 2,36″ del líder pero sin dar en ningún momento sensación de peligro. Pintan bastos para el sardo, que aún no está descartado pero si falto de crédito. Es el gran perdedor de la primera parte del Giro.

Simon Yates puede (o quizás debe) ganar el Giro. El Mitchelton Scott ha sido la gran sensación del arranque del Giro. Y en concreto el inglés, que viste un merecido rosa conquistado con holgura en las etapas de montaña. Se le ha visto más fuerte que los demás, casi conteniéndose para no sacar más tiempo. Y con todo, muchos siguen teniendo sus dudas a la hora de verle vestido de rosa en Roma. Juventud insultante, nunca ha hecho podio en una grande, se le va a hacer largo el recorrido… un poco lo que se decía a estas alturas del año de Tom Dumoulin, que con solo un año más logró mojar la oreja al todopoderoso (aunque no mucho más viejo) Nairo Quintana.

Si me apuran, el gran rival de Simon corre en su mismo equipo y ya ha rozado la victoria en el Giro. Johan Esteban Chaves es uno de los grandes del pelotón y está de vuelta. Se le ve un punto por debajo del inglés pero en buena forma, y queda mucha montaña. De gestionar los egos con éxito depende que el potente equipo australiano sea capaz de llevarse el ‘Senza fine’ a las antípodas.

Simon Yates Giro Italia

Tom Dumoulin sigue siendo el gran favorito. El holandés no lo ha bordado en la primera semana del Giro, salvo en la crono inicial. Sigue sin tener buen equipo, o al menos, no del nivel que estamos acostumbrados a ver en los ganadores de grandes vueltas. Y con todo, va tercero en la general a solo 38 segundos de Simon Yates. Sin necesidad de hacer un gran desgaste ni de someter a su equipo a un stress innecesario. ¿Sangre fría o falta de fuerzas? Lo cierto es que tiene una crono de 34 kilómetros por delante y a día de hoy en esa distancia se merienda a los ciclistas de Neil Stephens. Y sigue sumando tiempo de ventaja respecto a Froome. Si no la caga es el favorito más firme.

La sensación viene de Ecuador. Siempre hay un ciclista sorpresa, y esta vez viene de un país con poca o nula tradición ciclista: Ecuador. Richard Carapaz ya ha salvado el Giro a Movistar Team, que puede ir intentando colar en más a escapadas a Rafa Valls o a Bananito, ambos con buenas piernas en lo que llevamos de carrera. Carapaz es sexto en la general a 1’20” y aunque lo normal es que vaya desapareciendo del top ten igual acaba dando alguna sorpresa más a los favoritos.

En el top ten aguanta también Pello Bilbao, que aunque previsiblemente acabe sacrificado puede tener cosas que decir en este Giro. Woods, el subcampeón de Lieja, también anda con buenas piernas, como el neozelandés Benett. Con luz propia brilla también el mejor amigo de Dumoulin, Sam Oomen. Ninguno de ellos lo está petando como Carapaz, pero están ahí luchando por el premio a la sensación del momento.

Los eternos aspirantes. Y por último los de siempre. Pozzovivo y Pinot están haciendo un buen Giro y cumpliendo las expectativas. Cualquiera de los dos es apto para acabar en el podio y seguir soñando con el Giro. A fin de cuentas y esta frase toma sentido solo en esta edición del Giro, todos los caminos conducen a Roma.  

Todos caminos conducen Roma

 

 

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